01 PM | 07 Mar

Presentan Festival Internacional de Cine Durango 2017

Ante medios de comunicación se compartieron los pormenores del Festival Internacional de Cine Durango 2017 que se llevará a cabo del 17 al 26 de marzo en la sala Silvestre Revueltas de la Cineteca Municipal.

 

Los organizadores afirmaron que para esta edición se tendrá como invitados especiales a los actores Ignacio López Tarso y Diana Bracho, además de realizar varios homenajes. Uno de ellos será para el director Alfonso Arau, quien recibirá un premio especial por su trayectoria dentro del Séptimo Arte, además de que se proyectará su filme ‘Picking Up The Pieces’. Los realizadores Miguel Littin (Chile) y Amat Escalante (México) también serán reconocidos.

 

EN COMPETENCIA

Filmes de Bélgica, Estados Unidos, Túnez, Brasil, Francia, Palestina. Líbano, Argentina, España, Emiratos Árabes, Irlanda, Cuba, Guatemala, Chile, Nueva Zelanda, Irán y México competirán por el ‘Centauro de Oro’, la presea oficial del festival que otorgará un jurado conformado por reconocidos cineastas y críticos reconocidos.

 

CONFERENCIAS MAGISTRALES

En el encuentro fílmico también se incluirán tres conferencias magistrales: ‘El Cine de Stanley Kubrick’ por Juan Arturo Brennan, ‘Una Vida en la Actuación’ por el actor Ignacio López Tarso y ‘Cineasta en su Laberinto’, que impartirá el chileno Miguel Littin.

 

EL CARTEL OFICIAL

A principios de año, el Instituto Municipal del Arte y la Cultura, organizador del festival, emitió una convocatoria para diseñar el cartel oficial de esta fiesta cinematográfica, resultando ganadora ‘Durango su cine y su historia’, la propuesta del artista plástico duranguense Eduardo Alanís.

Se trata de una obra de óleo sobre tela de 120 x 120 centímetros donde el pintor destacó el rostro de Dolores del Río y otros elementos cinematográficos.

01 PM | 07 Mar

WikiLeaks filtra información sobre espionaje de la CIA

Wikileaks filtra cómo la CIA espía a través de los iPhone, Android o las smart TV

 

El portal de filtraciones WikiLeaks difundió hoy detalles de un programa encubierto de ‘hacking’ de la CIA estadunidense, como parte de una serie en siete entregas que define como “la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia”.

WikiLeaks, dirigido por Julian Assange, había planeado una rueda de prensa a través de internet para presentar su proyecto ‘Vault 7’, pero posteriormente anunció en Twitter que sus plataformas habían sido atacadas y que intentará comunicarse más tarde.

En un comunicado, el australiano, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012, dijo que la filtración de hoy es “excepcional desde una perspectiva legal, política y forense”.

Denunció además que “hay un gran riesgo de proliferación en el desarrollo de armas cibernéticas”, que resulta de la incapacidad de las agencias de seguridad para controlarlas una vez las han creado y su “alto valor de mercado”.

Según explica WikiLeaks, esta primera entrega, llamada ‘Year Zero’ y en la que se exponen los sistemas de ‘hacking’, software malicioso y armas cibernéticas empleadas por la agencia de espionaje estadunidense, comprende 8 mil 761 documentos y archivos, procedentes de “una red aislada y de alta seguridad situada en el Centro de Inteligencia Cibernética de la CIA en Langley, Virginia”.

El portal de filtraciones señala que obtuvo los documentos de una persona que tuvo acceso a ellos cuando la CIA perdió el control informático sobre los mismos.

WikiLeaks explica que recientemente “la CIA perdió el control sobre la mayor parte de su arsenal de ‘hacking’, incluido software malicioso, virus, troyanos, ataques de día cero, sistemas de control remoto de software malicioso y documentos asociados”.

Espionaje al por mayor

Esta colección de “varios cientos de millones de códigos” dan a su poseedor “la capacidad de ‘hacking’ íntegra de la CIA”, asegura en su comunicado.

Según explica el portal, la colección llegó a manos de antiguos ‘hackers’ del Gobierno y otros agentes de manera “no autorizada”, y uno de ellos “proporcionó a WikiLeaks porciones del archivo”.

Añade que ‘Year Zero’ expone el alcance y la dirección del programa de ‘hacking’ encubierto de la CIA, lo que incluye arsenal malicioso y docenas de posibles ataques de día cero -a través de fallos de software- contra varios productos.

Estos productos incluyen, de acuerdo con el portal de Assange, el iPhone de Apple, el Android de Google, Windows de Microsoft y televisiones Samsung, que pueden transformarse en “micrófonos encubiertos”.

WikiLeaks señala que la CIA ha ido aumentando sus capacidades en la lucha cibernética hasta rivalizar, “con incluso menos transparencia” con la NSA, la otra agencia de seguridad estadunidense.

El portal también revela que, además de su centro en Langley, la CIA utiliza el consulado de Estados Unidos en Fráncfort “como una base encubierta para sus ‘hackers’ en Europa, Oriente Medio y África”.

WikiLeaks dice que, al difundir toda esta documentación, ha tomado cuidado de no distribuir “armas cibernéticas cargadas” hasta que “emerja un consenso sobre la naturaleza política y técnica del programa de la CIA y de cómo tales ‘armas’ deben ser analizadas, desactivadas y publicadas”.

Julian Assange dirigió la difusión de ‘Vault 7’ desde su residencia en la embajada de Ecuador, donde se refugió el 19 de junio de 2012 para evitar su extradición a Suecia, que le reclama para interrogarle sobre un delito sexual que él niega.

Assange teme que ese país pueda entregarle a su vez a Estados Unidos, que le investiga por las revelaciones de su portal en 2010, cuando difundió cables diplomáticos confidenciales estadunidenses.

Según Wikileaks, la CIA espía a los ciudadanos a través de sus móviles y televisores inteligentes

La filtración muestra el alcance y la dirección del programa de piratería encubierta global de la CIA, su arsenal de malware contra una amplia gama de productos de compañías estadounidenses y europeas, incluyendo el iPhone de Apple, el Android de Google, Windows de Microsoft, o las Samsung TV, también conocidas como smart TV, que se convierten en micrófonos encubiertos. Estos televisores pueden convertirse en micrófonos encubiertos mediante un software supuestamente elaborado en colaboración con el MI5 británico.

La serie Vault 7 se estrenó hoy con el capítulo “Year Zero (Año Cero)” y abarca el periodo de 2013 a 2016. La primera entrega, según la organización, “ya eclipsa el total de páginas publicadas en los primeros tres años de revelaciones sobre la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU.) por Edward Snowden”. La organización reveló además que el consulado de Frankfurt es la base de operaciones cibernéticas en Europa del supuesto programa encubierto de la CIA.

WikileaksLa primera entrega “ya eclipsa el total de páginas publicadas los primeros tres años en las revelaciones sobre la NSA por Edward Snowden”

WikiLeaks sostiene que la CIA ha ido aumentando sus capacidades en la lucha cibernética hasta rivalizar, “con incluso menos transparencia”, con la NSA, la otra agencia de seguridad estadounidense.

Sobre estas revelaciones la CIA no ha querido posicionarse y a través de su portavoz, Jonathan Liu, ha expresado que “no hacemos comentarios sobre la autenticidad o el contenido de supuestos documentos de inteligencia”.

La CIA“No hacemos comentarios sobre la autenticidad o el contenido de supuestos documentos de inteligencia”

El portal dice que, al difundir toda esta documentación, ha tomado cuidado de no distribuir “armas cibernéticas”, hasta que “emerja un consenso sobre la naturaleza política y técnica del programa de la CIA y de cómo tales ‘armas’ deben ser analizadas, desactivadas y publicadas”.

Julian Assange dirigió la difusión de Vault 7 desde su residencia en la embajada de Ecuador, donde se refugió el 19 de junio de 2012 para evitar su extradición a Suecia, que le reclama para interrogarle sobre un delito sexual que él niega. Assange teme que ese país pueda entregarle a su vez a EE.UU., que lo investiga por las revelaciones de su portal en 2010, cuando difundió cables diplomáticos confidenciales estadounidenses.

Julian Assange dirigió la difusión de Vault 7 desde su residencia en la embajada de Ecuador en Londres

Credito de la foto Agencia ANDES

 

 

01 PM | 07 Mar

‘Ladronas de almas’ es una historia de muertos vivientes en la Independencia

Foto

El cineasta Juan Antonio de la Riva, uno de los más conocedores y entusiastas promotores del cine nacional, propone fortalecer una red de cinetecas a escala nacional que permita que una película mexicana tenga aseguradas, al menos, la exhibición en 30 ciudades en el país, algo que, en sus palabras se volvería muy significativo para cualquier realizador de México.

De la Riva afirmó lo anterior al referirse a su cinta Ladronas de almas, de terror, primera que hace en formato digital, tendrá su estreno comercial el 10 de marzo.

Hace unos días tuvo un preestreno en Colima como parte del programa itinerante Semana de Cine Mexicano en tu Ciudad. Y luego de que en 2012 estrenara Érase una vez en Durango, De la Riva regresa con Ladronas de almas, película con la que incursiona en el género de terror.

La historia de la película, cuyo guión fue escrito por Christopher Luna, se desarrolla en la época de la Independencia y lleva a conocer parte de la vida de las hermanas Cordero, interpretadas por Sofía Sisniega, Natasha Dupeyrón y Ana Sofía Durán, quienes defenderán su hogar de un grupo de realistas, utilizando como arma a un muerto viviente, sometido a ellas después de arrebatarle su alma.

Sobre el impulso de hacer una película del género de horror, el director de cintas, como Pueblo de madera, Elisa antes del fin del mundo o El gavilán de la sierra, ofreció una entrevista al Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) en la que compartió parte del origen de su nuevo trabajo fílmico.

Contó: Desde el guión estaba bien resuelta la trama, sobre todo lo inverosímil que representa una historia de zombis en la época de la Independencia de México… Es un reto y un placer como director tener la posibilidad de hacer cualquier género.

No se trata de zombis, dice

De la Riva, quien también fue presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, aclara que en la película “no se manejan como zombis, que es el término correcto, sino como muertos vivientes. Sin embargo, creo que no es buscar qué hace falta o no. Hacen falta películas de vampiros, algo que no hemos explorado mucho y un montón de cosas que podrían realizarse.

Lo que proponía el guionista era una película de época, ubicada en la Independencia. Eso con terror y zombis sonaba muy descabellado al platicarlo, pero la gente que la ha visto cae en el juego del suspenso que se le propone.

El director contó que primero lo buscaron para revisar un guión y evaluarlo. “Al expresar los motivos por los que me había gustado el proyecto me preguntaron si quería dirigirlo. Antes de tres segundos, ya había aceptado… es la primera película que hago en digital, algo que no me causó sorpresa. Finalmente, es un medio para contar historias de manera visual.

En términos de tiempo y material gastamos prácticamente lo mismo que si hubiera sido en 35mm y el resultado en pantalla es lo que cuenta, apoyado desde la fotografía hasta el reparto, con actores poco vistos en el cine mexicano.

En cinco semanas de filmación en Hidalgo, la complejidad, señala De la Riva, estaba en cómo crear las atmósferas necesarias para suscitar tensión en los espectadores, responsabilidad que recae en el director y su equipo. Fui muy respetuoso de la premisa que se planteaba en la película y quise hacerla en memoria de las grandes cintas de terror mexicanas, inglesas y estadunidenses. Soy un gran aficionado el cine de terror clásico y eso me ayudó a mantener gran mesura.

La película se ha exhibido en festivales del género, como Feratum, en la que fue reconocida. También se proyectó en el ciclo Masacre en Xoco.

La productora es Cucuy Odriozola; el guión de Christopher Luna; la fotografía de Alberto Lee; la dirección de arte de Eduardo López y Marlene Serrano; la edición de Óscar Figueroa, y la música de Diego Herrera.

El financiamiento de la cinta fue posible gracias al Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción Cinematográfica Nacional (Eficine 189), del Imcine.