10 AM | 12 Sep

Durango, sede del Foro de Reflexión e Ideas

Los 16 finalistas recorrieron los sitios más emblemáticos del estado antes del concurso que tendrá como sede el teatro Ricardo Castro, que por años fue cine.

El Foro de Reflexión e Ideas de EL UNIVERSAL, en el que 16 oradores se alistan para contender hoy por el Premio Nacional de Oratoria 2017, tuvo como sede el Museo Francisco Villa, en el que se encuentran referencias al revolucionario icono de México en el mundo, y que es un lugar donde lo que parece leyenda es historia.

Los oradores finalistas enriquecieron su conocimiento de Villa, en un recorrido por las salas del Palacio de Zambrano, el edificio más regio de la Colonia en el norte del país, guiados por el director del museo, Gilberto Jiménez, quien mostró a los visitantes la célebre entrevista de Regino Hernández Llergo al Centauro del Norte en la Hacienda de Canutillo, publicada en EL UNIVERSAL, del 12 al 18 de junio de 1922.

Las páginas de El Gran Diario de México, que hoy son episodios de la historia, tienen espacio en la muestra museográfica, y Gilberto Jiménez explicó que dicha entrevista documentó con palabras del propio revolucionario y fotografías, su vida en familia y como ranchero, sin dejar espacio a las leyendas que se tejieron de él desde que fue bandolero.

De hecho, el patio principal del museo fue escenario del Foro de Reflexión Ideas, un espacio que en días previos al concurso permite que los jóvenes dialoguen con personalidades que fortalezcan su vocación de cultivar el arte de la palabra, incluso con apoyos para abatir el estrés, mediante técnicas yoga para la relajación y meditación.

El director de la Fundación Ealy Ortiz A C, Enrique Bustamante Martínez, explicó que el Presidente Ejecutivo y del Consejo de Administración de EL UNIVERSAL, Licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, ha dispuesto que en el foro previo al concurso, los oradores entren en contacto con las fuentes del conocimiento de la historia, la cultura y la sociedad sede del certamen nacional.

La ciudad de Durango es anfitriona, y bajo el auspicio ejemplar de Francisco Villa, los jóvenes vieron el acta que certifica que es hijo de Agustín Arango y Micaela Arámbula, nacido en Río Grande, Durango. Y eso es todo para los hijos de estas tierras. Nacido en Durango. Suyo.

Vieron fotos en las que el revolucionario llora por la muerte de Madero; recibieron el reflejo de su carácter de hombre de armas, en campaña, sentado en la silla presidencial, en su casa, un año antes de su asesinato.

La memoria de Villa, un desposeído del Porfiriato, después prófugo y bandido que a salto de mata aprende la guerra de guerrillas, en la actualidad reside en lo que fue la casa de uno de los más opulentos mineros de la Colonia, Juan José Zambrano.

Los participantes se adentraron en la riqueza histórica de Durango, y de ello se encargó el secretario de Turismo, Víctor Hugo Castañeda, quien comentó el lugar en el orgullo de los duranguenses que tienen los hermanos Revueltas, José, Fermín, Silvestre y Rosaura, artistas de la literatura, pintura, música y danza.

Todos los caminos llevan aquí, al mismo lugar en el tiempo: la época de la industria cinematográfica, en que Durango, su cielo y su luz, sirvieron para filmaciones de Hollywood, en el Western, al que se sumó el cine mexicano. Aquí se rodó El Tunco Maclovio, con Julio Alemán, la mejor producción nacional del género.

Los oradores conocieron la atmósfera de cine y del oeste estadounidense, en las locaciones en que se filmaron 189 películas.

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