01 AM | 16 Oct

La historia del poderoso Harvey Weinstein

El alto ejecutivo de Hollywood ha sido expulsado de su propia empresa tras las explosivas acusaciones de acoso sexual.
La compañía Weinstein despidió el pasado domingo por la noche a su cofundador Harvey Weinstein, tres días después de que el New York Times publicara un explosivo reportaje que narraba múltiples acusaciones de acoso sexual contra el conocido productor de cine, de 65 años, de los cuales al menos ocho terminaron en acuerdos económicos extrajudiciales con sus víctimas. Tras la publicación del reportaje del Times, por lo menos una mujer más ha contado la historia sobre su “repugnante encuentro” con Weinstein. Muchos esperan que más miembros de la elite de Hollywood hablen sobre este tema (Meryl Streep ya emitió una declaración el pasado lunes).

La música antes del cine
La incursión de Weinstein en el negocio del entretenimiento comenzó cuando estudiaba en la la Universidad Estatal de Nueva York en Buffalo, donde fundó una compañía de promoción de conciertos con su amigo Corky Burger, llamada Harvey & Corky Presents. En 1973, Weinstein había dejado la universidad y dirigía un teatro con una capacidad de 2.000 asientos en Buffalo, donde se exhibían tres películas por el precio de una los sábados por la noche, según un perfil publicado por el New Yorker en 2002. Su objetivo inicial era promocionar conciertos, pero poco después de abrir el teatro, Weinstein decidió que quería producir películas.

Comenzó a viajar a Nueva York desde Buffalo, donde trabajó a tiempo parcial para Julian Schlossberg, vicepresidente de producción de East Coast para Paramount, según The New Yorker. En 1979, Harvey vendió su parte de Harvey & Corky Presents y fundó Miramax con su hermano menor Bob, nombre que eligió en homenaje a sus padres, Miriam y Max. Miriam, una secretaria con mucha experiencia, era la recepcionista de su oficina en el centro de Manhattan.

Tres años más tarde, en 1982, Miramax lanzó The Secret Policeman’s Other Ball, una comedia benéfica a favor de Amnistía Internacional que contaba con actuaciones de Sting, Phil Collins y los Monty Python. Se recaudaron 6 millones de dólares, que no era exactamente una cifra impresionante para los estándares de Hollywood, pero puso a Miramax en el mapa. Durante siguientes años, la compañía peleó por conseguir una película de éxito que les lanzara definitivamente. En 1986, estrenó Jugando para ganar, una comedia para adolescentes que sufrió un montón de problemas de producción que acabó fracasando en la taquilla. Miramax solo contaba con 20 empleados en ese momento, según The New Yorker.



El momento del cambio para Miramax
Pero la fortuna de Miramax cambió tras el lanzamiento de tres películas seguidas a finales de los años ochenta. En 1988, el estudio produjo Sexo, mentiras y cintas de vídeo, de Steven Soderbergh, película que triunfó en el festival de Sundance y que recaudó 25 millones de dólares; y Cinema Paradiso, la película italiana que ganó el Oscar a la mejor película en lengua extranjera. Un año más tarde estrenó Mi pie izquierdo, que le valió a la compañía su primera nominación al Oscar a la Mejor película. Durante los siguientes 16 años, el estudio produjo y distribuyó cientos de películas, obteniendo nada más y nada menos que 16 nominaciones a Mejor Película en el camino.

Los hermanos Weinstein fueron reconocidos por la industria por su labor haciendo cine. Pero, como se describe en los documentos obtenidos por el Times, trabajar con el hermano mayor Weinstein era en muchos casos “tóxico” para las mujeres. El periódico informaba que, por ejemplo, una asistente afirmó que la acosó para que le diera un masaje mientras estaba desnudo, dejándola “llorando y muy angustiada”. Además, según escribió su colega Lauren O’Connor en un memorándum de 2015 conseguido por el Times, se confirmaba el acoso sexual y otras conductas delictivas protagonizadas por su jefe. “Existe un ambiente tóxico para las mujeres en esta empresa”.

Después de llegar a un acuerdo con Weinstein, O’Connor retiró su queja.

La personalidad de Weinstein es notoriamente vehemente, como han descrito a menudo actores y diversos profesionales de los medios de comunicación. En un perfil de Vanity Fair de febrero de 2004, Matt Damon comparó el comportamiento de Weinstein con “el viejo cuento del escorpión y la rana”.

La carrera de los 90
En 1993, un año después de que el estudio obtuviera su segunda nominación a Mejor Película por Juego de lágrimas, de Neil Jordan, Disney compró Miramax por unos 60 millones de dólares, en un acuerdo que le permitió a Harvey y Bob Weinstein continuar dirigiendo el estudio. En 1994, lanzaron Pulp Fiction, de Quentin Tarantino, que recaudó 213 millones de dólares en todo el mundo y obtuvo una nominación a Mejor Película. El éxito seguía llegando a la puerta de los Weinstein, con un éxito detrás de otro: El paciente inglés ganó el Oscar a la mejor película en 1997, mientras que Shakespeare enamorado lograba el mismo premio en 1999.

Weinstein, a menudo fotografiado con las estrellas de sus películas en alfombras rojas y en fiestas, se había convertido rápidamente en uno de los productores más poderosos de Hollywood. Según le contó el director James Ivory a New York Magazine, era “un genio y un gilipollas. Desafortunadamente, esas cosas van juntas”.

En la década del 2000, la personalidad de Weinstein se convirtió en una especie de recurso narrativo recurrente en Entourage, serie de HBO, que introdujo a un ejecutivo de estudio bastante desagradable llamado Harvey Weingard en su segunda temporada. Kevin Connolly, una de las estrellas de la serie, dijo que Weinstein le abroncó en una fiesta por el personaje. “Estaba en una fiesta”, le dijo a The Hollywood Reporter. “Harvey Weinstein acababa de llegar y me dijo que le dijera a mis productores que estaban muertos. “Diles que si alguna vez mencionan mi nombre de nuevo, están muertos”. La publicación señaló que esas mismas palabras acabaron siendo mencionadas en un episodio posterior a este incidente.

La compañía homónima
En 2004, Weinstein fue nombrado comandante honorario de la Orden del Imperio Británico, por su contribución a la industria cinematográfica británica. Recogió varios premios Tony por producir obras de teatro y musicales. Se casó con su segunda esposa, la diseñadora de moda Georgina Chapman. En 2005, después de salir de Miramax, fundó The Weinstein Company, que ganó dos premios a la Mejor Película por El discurso del rey en 2010, y The Artist en 2011.

En el reportaje publicado por el Times el pasado jueves, la publicación desenterró registros legales, correos electrónicos y documentos internos de los tiempos del productor tanto en Miramax como en The Weinstein Company, que hablan de acusaciones de acoso sexual. En respuesta, Weinstein publicó una declaración larga y bizarra, en la cual citaba incorrectamente a Jay Z, mencionaba a la Asociación Nacional del Rifle, y hacía una promesa a su difunta madre.

“Me di cuenta hace algún tiempo que necesitaba ser una mejor persona, y desde entonces mi forma de tratar con la gente con la que trabajo ha cambiado”, dijo. “Creo que la forma en que me he comportado con mis colegas en el pasado ha causado mucho dolor, y sinceramente me disculpo por ello”.

Weinstein ha amenazado con demandar al Times. Su abogado, Charles Harder, dijo en una declaración que el resportaje “está repleto de declaraciones falsas y difamatorias sobre Harvey Weinstein”. Lisa Bloom, otra abogada asesora de Weinstein, dijo que “él niega muchas de las acusaciones como claramente falsas”. Bloom renunció a su trabajo durante el pasado fin de semana.

Write a Reply or Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

One Comment