06 PM | 01 Feb

El cine español llevará abanicos rojos en los Goya con el lema ‘Más mujeres’

Las integrantes de CIMA repartirán ese complemento para pedir más presencia femenina en la industria cinematográfica
El anuncio oficial se hará mañana, cuando algunas cineastas, miembros de la Asociación de Mujeres Cineastas (CIMA) asistan a la presentación del libro Miradas de mujeres. Cineastas españolas para el siglo XXI, pero hoy la asociación ya ha adelantado que el sábado, en la ceremonia de los premios Goya, repartirán abanicos rojos con el lema #masmujeres.



Con la acción quieren llamar la atención sobre la falta de presencia femenina en los puestos de responsabilidad de las películas, “especialmente en los puestos de dirección y guion, desde donde surgen las historias que luchan contra los estereotipos”. CIMA señala que solo hay un 27% de mujeres nominadas, que en ocho categorías no hay ni una sola mujer, y que a pesar de ello, de las cinco películas que aspiran al máximo galardón, dos están dirigidas por mujeres (Verano 1993, de Carla Simón, y La librería, de Isabel Coixet). “Con #masmujeres pedimos mayor presencia en los cargos de responsabilidad, equilibrando la estructura de nuestro cine”, afirman en el anuncio de la acción. No solo ellas llevarán abanicos rojos, sino que los repartirán para que los porten cualquiera que se sume a la iniciativa.

En los Globos de Oro las participantes usaron vestidos negros y en los Grammy portaron flores blancas. En los últimos premios Gaudí, los galardones del cine catalán, el palmarés fue paritario (lo que provocó dudas sobre la limpieza de su votación). Como contaba Paco Plaza en un coloquio en EL PAÍS, “el 93% de las películas están dirigidas por hombres, y solo el 7% por mujeres”. La Academia de Cine ha señalado que los Goya reivindicarán el año de la mujer, en una temporada en la que tres de las cinco películas candidatas al premio principal tienen como protagonista un personaje femenino, y que tres de las cuatro candidatas a mejor película iberoamericana tienen directora.

Fuente:
EL PAIS