04 PM | 14 Feb

‘Toma’ el movimiento #MeToo la Semana de la Moda de NY

No hubo supermodelos ni un sitio prestigioso para acoger el viernes en Nueva York, en el contexto de la Semana de la Moda, un desfile muy político de la francesa Myriam Chalek, conocida por organizar pasarelas de personas a menudo marginadas: de enanos el año pasado en Dubái o de discapacitados visuales en París en 2016.



En la reunión anual de La Gran Manzana, ocho mujeres víctimas de acoso o abuso sexual aprovecharon el escaparate para dar testimonio de esos hechos, en una muestra del impacto del movimiento #MeToo (#YoTambién), al que la belga Diane von Furstenberg, parte de los grandes nombres de la moda y la filantropía neoyorquina, se unió.

Von Furstenberg, de 71 años y quien elegió al diseñador británico Nathan Jenden para relanzar su marca. Explicó que a través de las generaciones, la mujer que usa sus prendas “siempre ha decidido su vida, con quién se acuesta, qué hace.

Así fui criada, así crié a mi hija y así es mi nieta, agregó, al presentar a Talita, su nieta de 18 años y musa de esta nueva colección.

Desde el comienzo de la Semana de la Moda, el jueves, algunos diseñadores han hecho referencia a los movimientos #MeToo y #Time’sUp.

Es el caso de Tom Ford, con sus bolsos marcados con la leyenda Pussy Power –para referirse al empoderamiento femenino– o de la puertorriqueña Stella Nolasco, quien empezó el desfile con el discurso de Oprah Winfrey en los Globos de Oro augurando un nuevo día en el horizonte para niñas y mujeres.

Chalek, de 30 años, fue más allá e hizo de esto el eje de su desfile. Como mujer, una tiene la responsabilidad de contribuir al cambio, señaló. “Si una dice ‘es hora de que esto cambie’ o ‘Time’s Up’, hay que hacer algo.

No creo que este desfile vaya a cambiar las cosas de la noche a la mañana, pero sí puede ser un paso más allá, creo que he hecho mi parte. Una mujer que ha sido empoderada es imparable, aseguró Chalek.

La vestimenta no tuvo casi importancia, aunque combinó sistemáticamente materiales fuertes, como el cuero y la piel, y delicados, como la seda y el tul, para marcar tanto la femineidad y la fuerza de las mujeres, afirmó.

El objetivo era otro: que las mujeres dieran su testimonio. La condición para reclutar a las modelos fue que hubieran sido víctimas de comportamiento sexual inapropiado, precisó.

Máscara de cerdo

Después de haber desfilado con calma delante de unos 200 invitados, las ocho modelos tomaron de una en una el micrófono, cada una al lado de un hombre vestido completamente de negro con el rostro cubierto con una máscara de cerdo.

En unos minutos, contaron –a veces con la voz temblorosa– su historia, cuando un amigo de la familia, un novio o un depredador en Internet las acosó, agredió sexualmente o violó, en el campus de una universidad, en un jardín público o en la casa de un pariente.

Alicia Kozakiewicz, de 29 años, quien fue secuestrada en 2002 cerca de su casa en Pittsburgh, Pensilvania, por un hombre que contactó con ella en línea, un caso que llegó a los titulares internacionales como uno de los primeros de ese tipo de delitos de la era de Internet.

Reinó el silencio tras las trágicas historias, y Chalek estimó que la meta fue alcanzada.

Por lo regular no me gusta el silencio, pero ahora me agrada porque tengo la impresión de haber logrado que se sintiera algo, declaró.

Si llegamos a salir del silencio (…) aunque sea sólo una mujer, ya será un éxito, señaló antes del desfile.

La indonesia Vivi Zubedi hizo su debut en la Semana de la Moda de Nueva York, cautivando al público con su colección de túnicas que espera capitalizar en el creciente mercado de la moda recatada y musulmana.

Victoria Beckham rompió con sus tradicionales desfiles para optar por una discreta celebración de lo que hemos alcanzado, desde sus primeras presentaciones en Nueva York hace una década.

Con información de Reuters

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