12 PM | 23 Jul

Jean-Louis Trintignant se retira del cine por enfermedad

ABC: A sus 87 años, Jean-Louis Trintignant ha anunciado que deja la actuación, que ya no puede aguantar físicamente las luchas de un rodaje, que siente la sombra de la muerte demasiado cerca como para dar vida a un nuevo personaje. A sus 87 años, el intérprete de «Amor», «Y Dios creó a la mujer», «Rojo»… se despide de la interpretación y del mundo: «Me dejo llevar. No me voy a dar quimioterapia, aunque esté físicamente listo», confesó en referencia a que no seguirá luchando contra un cáncer de próstata que hasta ahora se había tratado en Marsella.

En realidad, Jean-Louis Trintignant dice llevar muerto desde 2003, cuando su hija Marie fue asesinada por el que era su pareja, el cantate de rock Bertrand Cantet, que le dio una paliza que le provocó un edema cerebral. En 2007, el músico salió de la cárcel tras una condena por homicidio voluntario, mientras que Jean-Louis Trintignant no recuperó las fuerzas para filmar nada hasta 2012, año en el que Michael Haneke le dirigió en la desasosegante «Amor».

En activo desde 1956, Jean-Louis Trintignant ha trabajado en más de 110 películas junto con nombres tan ilustres como Brigitte Bardot, Jeanne Moreau, Dino Risi, Costa-Gavras, Éric Rohmer… Más de 110 veces en las que su nombre aparecía en los créditos tras el «The End» y, ahora, la vida y sus casualidades, dejará como cierre de su extensa filmografía «Happy End», su último trabajo con Haneke, que el azar ha traído a España este viernes después de que se presentara en el Festival de Cannes hace año y medio.
Requerido por los grandes

Pese a su veteranía, los cineastas europeos querían seguir trabajando con Trintignant, que reveló en el periódico francés «Nice Matin» que acaba de rechazar una propuesta del director francés Bruno Dumont para iniciar un nuevo proyecto. «El cine acabó para mí», dijo. «Tuve miedo de no dar la talla físicamente. Ya no logro desplazarme solo, siempre necesito a alguien a mi lado».

Para la historia deja un puñado de obras clave de la cinematografía europea. Una carrrera en la que siempre le acompañó el favor de la crítica. Desde 1969, en Cannes, donde se llevó el premio a mejor actor por «Z», de Costa Gavras; y un año antes, en Berlín, donde hizo lo propio por su actuación en «El hombre que miente», de Alain Robbe-Grillet, hasta 2012, donde levantó el César -el Oscar de Francia- por «Amor».

«¿Por qué nos dan premios?», se pregunta en la entrevista en la que anuncia su adiós. «Los actores estamos lo suficientemente bien pagados. Sería mejor dar el Oscar a los que tienen que hacer trabajos poco divertidos», responde cargado de ironía, como cuando explica sus encontronazos con la fama. «Era muy tímido. La notoriedad nunca me interesó. Es divertido la primera vez que te conocen, luego ya cansa».

Quizá el Trintignant que comenzó a estudiar Derecho con 18 años no quería la fama, pero cuando a los 20 años descubrió que quería ser actor y director y se trasladó a París, todo cambió. Pronto, con 26 años, ya rodó junto con Brigitte Bardot «Y Dios creó a la mujer» (1956), de Roger Vadim, donde interpretaba el papel de tímido esposo de la musa francesa.

a lanzado, directores como Eric Rohmer, René Clement o Philippe Coudroyer le sumergieron en la «Nouvelle Vague». Luego llegaron trabajos comerciales que le hicieron viajar por todo el mundo: «Un hombre y una mujer» (1966), de Claude Lelouch; «El conformista» (1970), de Bernardo Bertolucci, y «La escapada» (1974), de Michel Soutter. Después protagonizó «La terraza» (1980), «La noche de Varennes» (1982) y «Entre el amor y la muerte» (1981), las tres de Ettore Scola; «Mata Hari» (1964) y «Las relaciones peligrosas» (1959), ambas junto con Jeanne Moureau… Cientos de personajes a los que puso piel, voz y alma. Igual por eso, cuando en «Nice Matin» le preguntaron si le gustaría reencarnarse, Trintignant dejó una respuesta imborrable: «No, no [me reencarnaría] en un animal, más bien en un insecto, soy muy pequeño».