06 PM | 06 Ene

Enfrentamiento «Hulk vs Superman» rompe las redes (video)

La pelea entre Superman y Hulk que no veremos en el cine
En el clip, de seis minutos de duración, asistimos a los esfuerzos de Kal-El por sacar fuera de la atmósfera al alter-ego de Bruce Banner

El hijo de Krypton contra el Gigante Esmeralda. Superman vs. Hulk, el combate de superhéroes que los seguidores de los cómics nunca verán -al menos de momento- en el cine y que se hace realidad gracias al talento y al esfuerzo de un fan que imagina este enfrentamiento en su versión más clásica: con el Superman de Christopher Reeve y el Hulk de Lou Ferrigno.



Mike Habjan, un animador que lleva siete años haciendo diferentes pruebas y perfeccionando el combate de los dos superhéroes más poderosos de las casas rivales, hasta dar con el espectacular resultado de su último video.

En el clip, de seis minutos de duración, asistimos a los esfuerzos de Kal-El por sacar fuera de la atmósfera al alter-ego de Bruce Banner. Pero cuando están a punto de salir de la estratosfera… el gigante esmeralda se revuelve y hace los dos caigan en picada.

10 AM | 06 Ene

La mujer mexicana que inspiró a la abuelita en «Coco»

Una abuelita mexicana de 88 años fue la modela real en que estuvo inspirado el personaje de Abuelita en la película de Pixar, Coco.

Las fotografías de una auténtica mexicana de 88 años sirvieron a los animadores de Pixar para crear a la abuelita de Miguel Rivera en la película.


Desde que Nick Rosario —director de animación para Coco en Pixar— vio el diseño de personaje de Abuelita, sintió una conexión peculiar. La jerarca de la familia Rivera —sus rasgos, sobre todo— trajo a su mente a la abuela de su esposa, Pueblito Guzmán.

Lee Unkrich, uno de los creadores de la cinta, cuenta que Abuelita —cuya voz en español estuvo a cargo de Angélica María— es un personaje “afectuoso y amoroso en un momento, pero sumamente estricta al siguiente. Con ella nunca sabes a lo que te enfrentas”.

 

Una de las escenas más ocurrentes —y memorables— de la película ocurre en la plaza central de Santa Cecilia, pueblito donde vive Miguel Rivera. Después de bolear los zapatos de un mariachi, Abuelita lo descubre a punto de tocar la guitarra y en un pestañeo la vemos amenazando al músico con la chancla en una mano y mimando a su nieto, casi al mismo tiempo, con la otra.

Para animar esos rasgos con el mayor realismo posible, era necesario tener un referente humano (una práctica habitual en el proceso de animación de Pixar). Según Nick Rosario, Pueblito encarna ese contraste de emociones. Por eso se le ocurrió llevarla a los estudios para fotografiarla.

Ella es mexicana, pero ha vivido en Los Ángeles durante un largo tiempo. No obstante, no habla inglés, de modo que fue necesario llamar a Alonso Martínez, un mexicano encargado de trabajar en la articulación de personajes. Su misión fue pedirle a Pueblito que ejecutara distintas expresiones y movimientos que sirvieran de referencia a los animadores.

“Había mucha gente tomándome fotos. Me pedían que hiciera muchas muecas y que moviera mis brazos”, dijo Pueblito en una entrevista a Remezcla.

[Pueblito Guzmán durante la sesión de fotos en Pixar | Foto: Cortesía Pixar]

 

Varios de los retratos que resultaron de aquella sesión fueron impresos y enmarcados a manera de agradecimiento por su disposición y entusiasmo, para que Pueblito pudiera tenerlos como recuerdo.

 

Hace unas semanas, su orgulloso nieto, Brandon Guzmán, los compartió en Facebook.

01 PM | 02 Nov

El mejor Universo Cinematográfico de DC está en la animación

«Antes de Zack Snyder y de Ben Affleck, las series animadas de DC hicieron historia de la TV (y los cómics). Te contamos su historia.»

¿Cuál es el mayor problema al adaptar un cómic de superhéroes al cine? Pues, aunque parezca una perogrullada, que es un cómic y es de superhéroes. Por si no le bastase con partir de un medio que combina texto e imagen, la película de turno se enfrenta a un material implausible por definición y en el que, además, se acumulan décadas de trabajo a cargo de múltiples artistas, algunos de ellos legendarios. El fan sabe (y el no-fan puede intuir) que ni el mejor actor, ni el mejor director, ni el mejor equipo técnico pueden plasmar a un Batman tan brutal como el de Frank Miller, tan sinuoso como el de Marshall Rogers ni tan deductivo como el de los guiones de Denny O’Neil. En lo que respecta a Superman, por su parte, ni Richard Donner y Christopher Reeve (ni mucho menos Zack Snyder y Henry Cavill) le pusieron la sonrisa que le dibujaba Curt Swan, ni le hicieron actuar con la bonhomía de la que le dotó Grant Morrison.



Si hemos mencionado sólo a los personajes estrella de DC Comics, no es por casualidad: entre 1992 y 2006 la ‘Distinguida Competencia’ de Marvel encontró una forma infalible de adaptar sus tebeos al audiovisual. Una forma que triunfó a lo grande, hasta el punto de dejar su huella en los cómics originales. Y que, de puro obvia, resulta extraño que no se le hubiera ocurrido a nadie antes: si los personajes de la compañía habían nacido sobre el papel … ¿por qué no pasar de versiones de carne y hueso y convertirlos en dibujos?

Desde luego, los shows de animación con superhéroes de protagonistas no eran nada nuevo en 1992, cuando el director y animador Bruce W. Timm comenzó a trabajar en su serie Batman. Lo que sí resultaba novedoso era la seriedad bien entendida del enfoque. Con sus ejemplos mejores y peores, los cartooons basados en cómics habían mostrado hasta entonces un tono acusadamente infantil, y rara vez destacaban por su calidad gráfica. Pero Timm y Paul Dini, su guionista de cabecera, tenían lo que había que tener para marcar una diferencia: eran jóvenes (Dini tenía 35 años, y el dibujante, 31), contaban con la percha promocional del estreno de Batman vuelve ese mismo año (“Eso ayudó a que en [el canal] FOX nos dieran manga ancha”, reconoce Timm) y, lo más importante, les gustaban los tebeos y los conocían a fondo.

Dada la fecha de su creación, la serie de Batman partía del precedente sentado por Tim Burton en imagen real: sus responsables hacían que los animadores dibujasen en blanco sobre cartulinas negras, para así mantener la lobreguez de Gotham City. Además, contaban con el tema de Danny Elfman para ambientar una secuencia inicial… que no era la secuencia de créditos, porque en ella no aparecía ni una sola letra: bastaba con mostrar las correrías del Caballero Oscuro durante un minuto escaso para que todo el mundo supiera lo que iba a ver.

Vista con ojos de hoy, los mayores méritos de Batman no están sólo en la calidad de su animación (debido al perfeccionismo de Timm y del productor Eric Radomski, la falta de presupuesto solía ser un problema), o en esa atmósfera que esquivaba la modernidad para dejar espacio a lo imaginativo (aunque no es una serie de época, su ambientación está llena de guiños al noir clásico y al art déco). Ni siquiera en un reparto vocal que, con Kevin Conroy como ‘Bats’ y Mark Hamill como el mejor Joker de la historia, se llevó a los aficionados de calle. La gracia estaba en que, sin perder de vista su condición de producto para niños y jóvenes, Batman se las apañaba para transmitir la oscuridad delirante asociada al Hombre Murciélago, adaptando algunos de sus mejores cómics a la pantalla y aportando ideas de su propia cosecha.

Por ejemplo, Harley Quinn (la desquiciada secuaz de Joker a la que Margot Robbie interpreta en Escuadrón Suicida) nació como personaje secundario en la serie, pasando después al papel debido a su popularidad. La mejor parte, eso sí, se la llevó el villano Mister Freeze: en el episodio Corazón de hielo (14×01), Timm no sólo tuvo el buen gusto de retratarlo con el rostro de Otto Preminger, quien lo había interpretado en la serie de Adam West, sino que redefinió totalmente su origen. El resultado pasó automáticamente al canon de los tebeos. Y, para colmo, el guión de Dini acabó llevándose un Emmy.

En total, Batman generó 85 episodios, emitidos entre 1992 y 1995. La relación de Timm y Dini con el Señor de la Noche (más su numerosa ‘bat-familia’) se prolongaría, a partir de 1997, con la también estupenda The New Batman Adventures, amén de con Batman del futuro (1999), una secuela en tono de ciencia-ficción, y con varios largometrajes directos a vídeo. Ahora bien: en 1996, había sonado el momento de abordar al otro personaje emblemático de DC. La cosa empezó con un largo (Superman: El último hijo de Krypton, 1996) , y siguió con una serie (Superman, claro) ese mismo año. Pese a que aguantó cuatro años en antena, y a que su aspecto visual era tan atrayente como su casting de voces (con Tim Daly como el Hombre de Acero), este show quedó a la sombra de su oscuro predecesor, y a la de unos años en los que la popularidad de ‘Supes’ no estaba precisamente en su mejor momento.

Aun así, la serie de Superman propició algo, en el fondo, inevitable: un crossover, titulado The Batman And Superman Movie: World’s Finest (1997). Dirigida por Toshihiko Masuda, japonés con mucha experiencia tanto en Occidente como el anime (incluyendo trabajos para Hayao Miyazaki), esta película dejó claro que el Hombre de Acero y el Caballero Oscuro de animación habitaban en un mundo más grande que la suma de sus dos líneas argumentales. Y también hizo gala de finura narrativa, contándonos cómo ambos descubren sus respectivas identidades secretas: si el kryptoniano sólo tiene que mirar bajo la máscara de su colega con su visión de rayos X, Batman averigua quién es en realidad Clark Kent gracias a sus dotes como detective. Ejem, señor Snyder, ejem.

Tras dos series menos recordadas (Static Shock, en 2000, y el spin off de Batman del futuro titulado The Zeta Project, al año siguiente), llegó la serie que sentaría de una vez por todas la entidad de algo cuyo nombre oficioso es Universo Animado DC, pero que los fans también conocen como el ‘Timmverso’ o el ‘Diniverso’: la serie La Liga de la Justicia (2001-2004). Un show en el que los límites empezaban a romperse, y no sólo en el censo de personajes principales (además de Batman y Superman, también entraban en el juego Linterna Verde, Flash, Hawkgirl, el Detective Marciano y John Stewart, el miembro afroamericano de los Green Lantern), sino también en lo que respectaba a los villanos, los secundarios y, en general, a la expansión de un universo narrativo que resultaba de lo más afín a su contrapartida en viñetas precisamente por no pretender seguirla al dedillo. Y, muchas veces, aprovechando sus posibilidades para el disparate e incluso la autoparodia. Algo que, en la siguiente encarnación de la serie, no haría sino incrementarse.

Según confiesa Bruce Timm, Justice League Unlimited (2004-2006) es su criatura favorita: “Puedo verme todos los episodios, uno tras otro”, dice. Y eso que sólo duró tres temporadas, tras la primera de las cuales Paul Dini se marchó para trabajar como guionista en Perdidos. Para qué nos vamos a engañar: el afecto de Timm tiene sus motivos. Cobijado bajo el ala de Cartoon Network, el director pudo darse el gustazo de invocar, si no a todos los héroes de DC, si ca la mayoría, conformando una serie que era a la vez un trabajo de aventuras y una sitcom en la que los tipos con disfraz charlan en la cafetería del curro antes de irse volando a salvar la Tierra. O en la que, por gajes del oficio, Batman tiene que cantar una canción de Billie Holiday en un club nocturno, con uniforme y todo. Y en la que las heroínas de la casa tienen una representación distinguida y abundante, desde la maga Zatanna hasta Supergirl. Como ejemplo definitivo de lo bien que salió todo, baste decir que el habitualmente iracundo Alan Moore permitió usar su nombre (como autor del guión original) en uno de los capítulos. El mismo Alan Moore que, recordemos, no dio ese permiso cuando sus Watchmen y V de Vendetta fueron adaptadas al cine.

Tras el fin de Justice League Unlimited, el Universo Animado DC acabó pasando a mejor vida. En lugar de prodigarse en formato serie, la editorial y Warner, su casa madre, prefirieron concentrarse en la producción de largometrajes, algunos de ellos basados en cómics especialmente famosos (Batman: Year One, All-Star Superman) y sin renunciar nunca del todo al grafismo aportado por Bruce Timm. De hecho, la superioridad de DC sobre Marvel en el campo de la animación es algo que apenas se discute en el fandom.

Este año, la adaptación de Batman: La broma asesina (el tebeo de Alan Moore en el que, a su vez, Tim Burton se inspiró mucho para su filme de 1990) trae de vuelta a los principales responsables de la serie animada… y también trae una calificación para adultos impensable hace 24 años, cuando ésta inició su andadura. Y, ahora que la casa de ‘Bats’ y del puñetero boy scout de Metrópolis saca adelante su propia continuidad de películas en imagen real, nosotros nos acordamos de las palabras del dibujante David Mazzuchelli, un señor que sabe mucho de todo esto: “Los superhéroes sólo son reales cuando están hechos de tinta”.

10 PM | 21 Oct

«Interesante» El Cine en la prehistoria

Arqueólogos descubren el “cine prehistórico” en doce cuevas de Francia.

Unos arqueólogos franceses descubrieron que los pintores prehistóricos sabían cómo expresar el movimiento en la pintura rupestre mediante la utilización de elementos de animación.
El trabajo de los científicos fue publicado en la revista Antiquity. Science News aduce su descripción breve.

Los autores realizaron el analisis de la pintura rupestre conocida actualmente, más tarde publicaron algunas muestras de dibujos de las cuevas Chauvet y La Baume Latrone desconocidos hasta hoy. En cincuenta y tres dibujos de doce cuevas ubicadas en Francia fueron descubiertos elementos de animación. La edad de dibujos asciende a treinta mil años.

iajemos al pasado. Concretamente, unos 15.000 años atrás. Y adentrémonos una noche cualquiera en el interior de una cueva situada en algún lugar entre Francia y España. Allí, un clan de cromañones se dispone a presenciar un espectáculo muy especial. El chamán del grupo, provisto de una antorcha, acerca la luz a la pared de la caverna, adornada con pinturas rupestres que ilustran imágenes de animales y estampas de caza. Y al ir moviendo la antorcha, los animales allí pintados parecen cobrar vida. Los leones corren tras sus presas, los bisontes y los caballos tratan de escapar a galope tendido… ¿Se puede decir que estamos asistiendo a la primera proyección cinematográfica de la historia de la humanidad?



La afirmación es, quizá, demasiado categórica, pero lo que sugieren las últimas investigaciones es que los artistas prehistóricos ya utilizaban en sus pinturas técnicas que recuerdan a las de la animación actual. En definitiva, que eran capaces de crear dibujos animados. Mudos, por supuesto, pero en 3D (gracias al volumen de las paredes sobre las que se pintaron). Hasta en eso fueron pioneros.

Más patas de las normales
El padre de esta hipótesis es el francés Marc Azéma, cineasta y doctor en Prehistoria de la Universidad de Toulouse. Su mente se iluminó al estudiar un friso en que aparecían las figuras de tres leones, en la gruta de la Vache, en la localidad gala de Ariège. Mientras la mayoría de sus colegas opinaba que la imagen (véase el recuadro de la última página) representaba a tres animales diferentes y que la escasa definición de sus formas indicaba que se trataba de una obra inacabada, Azéma comenzó a pensar que en realidad el león de la Vache era un solo animal, pero representado en tres posiciones distintas para crear una sensación de movimiento.

Incialmente, su hipótesis no fue tenida en cuenta, y el propio Azéma tampoco estaba convencido de que su deducción fuera correcta. Pero poco a poco fue acumulando más pruebas en las cuevas de Lascaux (también en Francia), donde el investigador se encontró con al menos una decena de figuras de animales, principalmente equinos y bisontes, dibujados de una forma que podríamos denominar deconstruida. Es decir, los caballos en cuestión estaban pintados en dos imágenes superpuestas; una primera más tosca, con unos contornos poco definidos, y otra más acabada, yuxtapuesta sobre la primera y con unos contornos más definidos pero diferentes de los anteriores. Esto provocaba la sensación de que el animal en cuestión tenía dos cabezas y ocho patas. ¿Un disparate artístico? ¿Una correción bastante tosca y hecha sobre la marcha por el artista prehistórico?

Pues parece ser que ni lo uno, ni lo otro. Azéma ha demostrado que, según se mueve la luz de una antorcha delante de dichas pinturas, se crea la sensación de que están moviéndose, de que los animales están galopando. El estudio de más pinturas en cuevas como la de Trois Frères en Francia y la de Altamira en España le permitió descubrir hasta un centenar de figuras que se ajustaban a su hipótesis de que los hombres prehistóricos ya eran capaces de crear sensación de movimiento en sus pinturas mediante la yuxtaposición de imágenes.

Un invento adelantado a su época
Pero la prueba más importante la encontró en 2008, gracias a Florent Rivère, un artista e ilustrador especializado en la Prehistoria, quien le llamó la atención sobre la existencia de un extraño objeto conservado en el museo del yacimiento arqueológico de Laugerie-Basse. Se trataba de dos placas de hueso de forma circular que representaban, cada una, la figura de un herbívoro en dos posturas diferentes. Los especialistas no estaba seguros de cuál era su finalidad, pero la tesis comúnmente aceptada se inclinaba hacia la tesis de que era algún tipo de adorno, tal vez pendientes o botones para engalanar las pieles de los cazadores.

Rivère tenía una teoría muy diferente que, cuando se la contó a Marc Azéma, despertó el entusiasmo de este. Dada la imposibilidad de experimentar con las piezas originales, los dos investigadores construyeron una réplica exacta en hueso, tallaron en cada lado el herbívoro en diferentes posturas, como si se tratara de las dos caras de una moneda, metieron un hilo por el centro y, al hacer girar el disco, comprobaron que se creaba la sensación de que el herbívoro galopaba. Para Marc Azéma estaba claro: aquello era un modelo prehistórico de taumatropo, un instrumento óptico que oficialmente no se inventó hasta 1825 y que está considerado uno de los antecedentes del cinematógrafo.

¿El primer cómic de la historia?
Hay que señalar que, lejos de cesar, los descubrimientos sorprendentes siguieron produciéndose en cadena. El más importante de todos, según las hipótesis de Azéma, es el de un panel en la gruta de Trois-Frères conocido como El pequeño arquero. En él se ve una figura humana, una especie de brujo armado con lo que podría ser un arco (o, según otras hipótesis, algún tipo de instrumento musical), rodeado de casi dos docenas de animales, entre herbívoros, bisontes y felinos.

Lo que en un principio podría parecer una amalgama caótica de figuras sin orden ni concierto es, según la hipótesis del investigador, una especie de cómic prehistórico; o si se prefiere, de story-board, por seguir con la terminología cinematográfica. Una secuencia perfectamente planificada en la que se ve en doce pasos cómo los depredadores acosan y cazan a sus presas.
Marc Azéma expuso todas sus teorías en un congreso de arte prehistórico que se celebró en Foix (Francia) en 2010, y sus tesis fueron muy bien acogidas por la comunidad científica. Sedujeron especialmente al arqueólogo Jean Clottes, uno de los especialistas en pinturas rupestres más prestigiosos.

Azéma procedió además a reproducir las figuras estudiadas y a filmarlas superpuestas unas sobre otras. El resultado fue que se obtenía la sensación de dos movimientos en un intervalo de cuatro segundos. Este ha sido un descubrimiento grandioso porque demuestra que los primeros artistas de la humanidad ya eran conscientes de que transmitir la sensación de movimiento era esencial para recrear la realidad, y que, además, sabían cómo hacerlo.

El hallazgo es doblemente sorprendente, ya que en siglos posteriores los artistas egipcios, griegos y romanos optaron por el estatismo y por las figuras bidimensionales. Eso, para algunos expertos, aumenta el mérito de los pintores de las cavernas. Sin ellos saberlo, tal vez, fueron los primeros vanguardistas.
Pero hasta ahora, nadie les había reconocido su audacia y su gran inventiva.

Los Picapiedra

Como si fuera la vieja serie de dibujos animados, Marc Azéma ha reproducido minuciosamente las pinturas de las cavernas para crear los primeros cartoons prehistóricos, respetando los diseños realizados por los artistas originales hace miles de años. Las peculiares animaciones se pueden ver en la web del investigador:passesimple.net/ rockart_azema.htm

Animales de ocho patas

Los artistas dibujaban varias extremidades, lo que creaba la secuencia del movimiento del animal.

¿El primer cine?

Azéma y Rivère frente a uno de los paneles de la gruta de Niaux, Francia. La luz crea la sensación de que sea un fotograma en formato scope.

Iluminación natural

En 1976, Kubrick filmó Barry Lyndon, una película iluminada únicamente con velas. Siglos antes, los pintores de las cavernas ya sabían que gracias al movimiento de las antorchas podían crear la sensación de que sus dibujos se animaban.

Cinefilia de la edad de Piedra

Florent Rivère bromea con el hueso del que ha arrancado la pieza para fabricar un taumatropo al estilo cavernícola.

vía La Voz de Rusia.

 

05 PM | 21 Oct

Alistan la novena edición del CutOut Fest

Festival Internacional de Animación y Arte Digital CutOut Fest
<< El objetivo fundamental de este encuentro queretano es apoyar a los creadores mexicanos e impulsar la industria de la animación >>

Un software con inteligencia artificial fue el encargado de presentar la programación que se verá durante la novena edición del encuentro de animación y arte digital CutOut Fest.



Miguel Del Moral, director del festival, recalcó en entrevista que su objetivo principal es apoyar a los creadores mexicanos e impulsar la industria de la animación en el país.

“Este año el line up del CutOut Fest está lleno de mexicanos, me atrevería a decir que un 30 o 40 por ciento y eso nos da muchísimo gusto porque parte del objetivo fundamental del festival es apoyar la industria y a los creadores mexicanos», dijo.

En la selección oficial de este año destacan los filmes animados mexicanos Cerulia,de Sofía Carrillo; El jardín de las delicias, de Alejandro García; y Última estación, de Héctor Dávila Cabrera, producciones apoyadas por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).

También habrá participación nacional en otras secciones como la Experimental, Universitaria, Videoclips, Secuencia de títulos de crédito y Spot Publicitario.

La muestra se enriquece con demostraciones, conferencias, talleres y experiencias colectivas de realidad virtual. En dichos espacios el talento mexicano está representado por profesionales como León Fernández, director de cortometrajes como Mutatio (2011) y Los aeronautas (2016; así como el estudio mexicano de animación Llamarada.

El CutOut Fest se llevará a cabo del 9 al 12 de noviembre en la ciudad de Querétaro.

Para más información entra a https://cutoutfest.com

05 PM | 05 Sep

The Killing Joke

The Killing Joke de las historias más oscuras de Batman
Sin lugar a dudas, uno de los personajes más ricos, complejos e interesantes del universo de DC Comics es Batman, una de sus cualidades es que Bruce Wayne no tiene súper poderes, no es un mutante u obtuvo sus poderes por algún accidente en algún laboratorio, Wayne es un simple mortal que utiliza su mente y su cuerpo para combatir el crimen de una ciudad; pero de la misma manera vemos que a pesar de que posee una gran fortuna y puede hacer o adquirir lo que él quiera, es un hombre atormentado, con un conflicto emocional muy fuerte, un ente trastornado que la única manera de mantenerse cuerdo es siendo Batman.
En marzo de 1988 salió a la luz na novela gráfica de la autoría de Alan Moore, llamada “Batman: The Killing Joke” hoy en día considerada una obra maestra dentro del mundo del comic y que acaba de tener una adaptación animada.
Desde hace tiempo los fans apostaban por una adaptación cinematográfica o animada, pero una de las situaciones que siempre frena esta posibilidad es la oscura trama de la historia, se tiene que entender que The Killing Joke no es un comic para niños, ya que lleva implícito mucha violencia, no tanto violencia visual, por lo que el comic pueda presentar, sino la violencia psicológica que se transmite.
Hoy en día, si se lee como tal, quizás no pueda tener el mismo impacto que hace 20 años, la violencia con la que convivimos diariamente en nuestro contexto, en las noticias en las redes sociales, nos han rebasado; pero hace 20 años todavía quedaba algo de inocencia, y esta novela gráfica nos presenta una historia retorcida dentro de la mente de este criminal por un lado y por otro, también nos presenta una historia más humana y realista, de hecho aquí se nos presenta el origen del Joker, que como podrán ver era una persona normal, con problemas como cualquier otra persona, pero que por una circunstancia en la vida, una sola situación que la llevo al extremo pudo cambiar a lo que hoy conocemos.
Batman y el Joker son dos entes muy similares, de hecho siempre se ha tratado de ver así, como si los dos estuvieran en una misma línea curva, solo que en dos lados opuestos, están en el límite, pero tienen perspectivas diferentes, esto ha sido patente en películas como Tim Burton, cuando Wayne y el Joker hacen los mismos comentarios hacía una misma situación, lo mismo se ve en la película “El Caballero de la Noche” de Chistopher Nolan, hay una escena donde se nos da a entender esta misma esencia de los dos personajes.
En la historia el Joker quiere demostrarle al Caballero de la noche que solo le hace falta un mal día a una persona para volverse un loco trastornado, uno igual a él; por otro lado Batman sabe que un día en uno de sus enfrentamientos va acabar con la muerte de alguno de ellos dos, Batman quiere acabar con esto de una vez por todas, pero en lugar de eso, se tendrá una batalla épica, loca y cruel.
Ahora Warner decide adaptarla al mundo e la animación y mantiene el mismo ADN, tenemos tres personajes: Batman, Joker y Batgirl, de hecho esta última es el centro medular de la historia, ela es la artífice de la construcción de esta historia. El director y productores de este proyecto decidieron añadirle una prólogo a esta película, tratando de conectar a los personajes y justificar el actuar de cada uno de ellos, por lo cual en la cinta tenemos unos 30 minutos de este prólogo y los restantes 45 minutos lo que es en sí una adaptación muy fiel al comic.
La película es adaptada maravillosamente y casi plasman cada viñeta en la animación, uno de los problemas que tuvo es precisamente el prólogo del que ya se habló, pues para algunos es innecesario, en lo personal para mí no crea ningún conflicto, al contrario, considero que ayuda a complementar la historia.
Para los que ha leído el comic saben que al final el Joker que le cuenta un chiste a Batman y vemos por primera vez esbozar una sonrisa, en específico de una broma del Joker, es tanto el acercamiento que no sabemos cuáles fueron las acciones de Batman, al menos esa es la sensación que deja el comic, sin embargo la cinta animada no logra dejar ese mismo sentimiento.
Todavía hay oportunidad de ver la cinta en cines, aunque próximamente saldrá a la venta en Bluray y podrán también disfrutar el gran doblaje que hace Mark Hamill como el Joker, una interpretación brillante, lástima que Hamill no esta destinado a interpretarlo en la vida real.
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