06 PM | 13 Feb

Confirman que «Breaking Bad» es la precuela de «The Walking Dead»

El creador de la serie Robert Kirkman, confirma una de las teorías fan más deseadas y que apunta a Walter White, protagonista de ‘Breaking Bad’, como causante del caos en la Tierra

Los fans de The Walking Dead no paran de preguntarse sobre el origen del virus que desató el apocalipsis zombie. Ahora, el creador de la serie Robert Kirkman, confirma una de las teorías fan más extendidas (deseadas) y que apunta a Walter White, protagonista de Breaking Bad, como causante del caos en la Tierra.



Dicha teoría se remonta al segundo episodio de The Walking Dead, en el que aparece una bolsa de meta azul propiedad de Merle. Esa droga es el sello de Walter White, por lo que las hipótesis relacionando ambas series, las dos propiedad de AMC, se dispararon.

Según informa Comicbook.com, ahora Robert Kirkman confirma las sospechas de los seguidores. Durante una intervención en el evento Walker Stalker Cruise, un seguidor le preguntó si Walter White era el causante del desastre zombie, a lo que Kirkman respondió que «confirmaba esa teoría».

Otros momentos de las series contribuyen a reforzar la teoría, como la aparición de un Dodge Challenger rojo en la cuarta temporada de Breaking Bad y que posteriormente pudo verse en la segunda temporada de The Walking Dead, o la canción Negro y Azul, uno de los temas míticos de Breaking Bad y que también puede escucharse en la ficción zombie.

No queda claro cuál es el principio del desastre, pero se acerca el final: The Walking Dead regresa el 25 de febrero con la segunda parte de la octava temporada.

06 PM | 06 Feb

¿Cuáles fueron los easter eggs en «The Cloverfield Paradox»?


The Cloverfield Paradox: Secretos, cameos y conexiones con el resto de la saga
Hay mucho por descubrir.

Netflix y Paramount sorprendieron a todos el domingo pasado con el primer adelanto de The Cloverfield Paradox (2018), que estrenó a las pocas horas de ser anunciada oficialmente. La tercera parte de esta intrigante franquicia prometía responder muchas dudas planteadas hasta ahora, pero lo cierto es que sembró muchas cuestiones nuevas que se seguirán explorando. Cuidado con los SPOILERS que vienen a continuación.



La conexión más grande del film con el resto de la franquicia viene de la mano del monstruo que aparece al final de todo. Si bien se parece al que vimos en Cloverfield (2008), lo cierto es que este parece ser muchísimo más grande y corpulento. De todas maneras, la película se asegura de hacernos entender que esta historia transcurre en un tiempo diferente y, posiblemente, en una Tierra diferente. ¿O será el mismo monstruo que creció 20 años después?

La información que respalda esta teoría viene de la entrevista que aparece justo antes de encender el Shepard. Mark Stambler, científico interpretado por Donal Logue, explica todo lo que hay que saber sobre el film y advierte que los monstruos o demonios podrían aparecer en el pasado, presente y futuro. Si el monstruo apareció en el pasado, tal vez creció para convertirse en la criatura más grande que vimos en los últimos segundos de película.

Sin embargo, lo más destacado de la entrevista a Stambler es su apellido. Howard Stambler es el nombre del personaje de John Goodman en 10 Cloverfield Lane (2016), lo cual puede ser importante o no. De todas maneras, lo que más llama la atención es que la periodista que le hace la entrevista es interpretada por Suzanne Cryer, la misma mujer que aparece deformada en 10 Cloverfield Lane cuando el personaje de Mary Elizabeth Winstead intenta escapar del bunker. ¿Coincidencia?

Empresas como Tagruato, Kelvin o las bebidas Slusho también son elementos comunes a toda la franquicia, pero lo cierto es que son nombres que J.J. Abrams usa en todos sus productos, incluyendo Star Wars y Star Trek, así que no podemos hacer muchas teorías sobre eso.

Por último, así como 10 Cloverfield Lane tuvo un cameo de Bradley Cooper, The Cloverfield Paradox trajo a dos amigos de Abrams. La voz de Simon Pegg es una de las primeras voces que escuchamos en la película y nos cuenta que el mundo está en problemas, sin energía y todo lo que tenemos que saber antes de embarcarnos en el film. Por otro lado, Greg Grunberg también dice presente con su voz y es el contacto de la NASA que habla con Hamilton y Schmidt cuando están por volver a la Tierra, la misma voz que habla con Michael justo al final de la historia.

«The Cloverfield Paradox»: ¿Cómo están conectadas las películas entre sí?
THE CLOVERFIELD PARADOX, la nueva entrega de la franquicia, se estrenaba por sorpresa ayer en Netflix tras la conclusión de la Superbowl en Estados Unidos.

La película, aun siendo bastante inferior a las dos anteriores, tenía cosas bastante interesantes a la hora de atacar cabos en el universo cinematográfico producido por J.J.Abrams y del que todavía está pendiente el estreno de OVERLORD a finales de este año.

(SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ)

Tras ver la película todavía quedan dudas sobre cómo conectan entre sí todas las películas del universo Cloverfield («Cloverfield», «Calle Cloverfield 10» y esta «Cloverfield: Paradox»). En la primera de ellas una bestia gigante atacaba la ciudad de Nueva York pero curiosamente los protagonistas de «Calle Cloverfield 10», diez años después, no tenían conciencia de ese ataque. ¿El motivo? Que tienen lugar en diferentes universos paralelos.

Son los acontecimientos de THE CLOVERFIELD PARADOX, los que abren agujeros en el espacio-tiempo liberando diferentes monstruos que van a parar a los diferentes universos en diferentes periodos de tiempo (uno va al Nueva York de 2007 de Cloverfield y otros a los de Calle Cloverfield 10 en 2016) así como probablemente a los años cuarenta donde transcurrirá la acción de OVERLORD.

Esta teoría se explica mucho mejor gracias a un dibujo que un usuario ha publicado en Reedit y que podéis ver a continuación.

08 PM | 29 Dic

¿Cómo Shyamalan conecta «Glass», «Split» y «Unbreakable»?

Es una regla aritmética del cine: por cada película excelsa que haga el maestro de la tensión M. Night Shyamalan surgirán el cuádruple de películas terribles. La fórmula matemática de Shyamalan puede resumirse en la proporcionalidad directa de: por cada El Sexto Sentido hay La Aldea, La Dama del Agua, The Happening, y la unánimemente terrible The Last Airbender (con 43%, 24%, 18% y 6% de puntaje en Rotten Tomatoes respectivamente). Parecería que nuestra fe en el genio hindú del celuloide nos condena a un ride de alfombra mágica que, de los altos más sublimes, desciende en un volantazo espiralado de desastre que explota y arde con películas tan calamitosas como After Earth.



Pero la rigidez numérica también lo auguró. Tras una serie de desastres, Fragmentado -el tour de force de 24 personalidades de James McAvoy– llegó a principios de año al cine como una terapia de choque de genialidad cinematográfica y una inesperada conexión con la presencia sutil del irrompible David Dunn de Bruce Willis. A 18 años de su estreno, la unión entre Split con la pieza maestra subestimada El Protegido de forma tan intencionada y precisa nos devolvió la fe. Ese pivote narrativo nos llevó a la esquizofrenia controlada de amar, odiar, y amar de nuevo a M. Night Shyamalan.

Nuestra razonable preocupación llega con Glass que, según anunció el mismísimo director hindú, sería el cierre de la Trilogía Irrompible y secuela directa de Fragmentado. El cineasta se lanzó a su realización poco después de que el giro de la trama de Split ya fuera vox populi y, a solo once meses del estreno, la tercera entrega de la trilogía terminó hoy mismo su rodaje. Ahí es donde entran nuestras dudas: ¿ocurrirá nuevamente la maldición shyamalanera con una pieza de esta trascendencia narrativa ? Pues, todo señalaría que no. Tras mucha especulación de cómo se unirán ambos universos, la trama apunta en una dirección mucho más concreta y afortunadamente inspirada. Y este es el momento en el que dejas de leer si no viste Fragmentado: abundan los spoilers.

La comunión entre el protegido Dunn y el multidentitario Kevin Wendell Crumb (junto a Patricia, Dennis, Hedwig, Barry, Jade, Orwell, la Bestia, Heinrich, Norma, y más que viven dentro del único cuerpo del sensacional McAvoy) retorna uno de los tropos más inspirados de marca registrada M. Night: la delgada línea entre lo sobrenatural, lo imaginario y lo posible, con una inusual tónica de verosimilitud. Después de crear el contexto académicamente adecuado con la psicóloga Karen Fletcher (la leyenda de Broadway Betty Buckley), la aceptación de la Bestia como una entidad independiente con capacidades sobrehumanas, una especie de malformación mutante de la Horda de las personalidades de Crumb, opera como el primer punto de continuidad entre un universo y el otro.

Shyamalan tiene el talento para hilvanar una historia imposible con legitimaciones tan lógicas que nuestro registro de realidad se tuerce para acomodarlas. La trama de El Protegido operaba sobre esa misma base: la de Bruce Willis era una manifestación posible y lógica de superpoderes que, incluso, nos derivaba a la noción de héroe y villano -auxiliado, además, por un metadiscurso que se construía sobre las historietas y su visión de bien vs. mal. En esa ocasión, hace casi dos décadas atrás, nos encontramos con Mr. Glass/Elijah Price, el villano que perfiló el osteoporósico imperfecto de Samuel L. Jackson. En su obsesión de hallar al antagonista de su propia debilidad, Price planeaba accidentes en los que las chances de supervivencia fueran mínimas del que emergió Dunn, el superhéroe anónimo y único sobreviviente que resultó absolutamente ileso de un accidente ferroviario.

Fragmentado no sólo nos encuentra con la continuación de este universo simbólico en los que los poderes son posibles, sino que también explicita la conexión en la escena pos-créditos, cuando una mujer en una cafetería afirma que La Bestia le hace recordar a un suceso previo. Dunn, a puro look policial, dice que es ese mismo Mr. Glass a quien le recuerda el caso. El anuncio de que la tercera película se llamaría Glass no dejó mucho lugar a las dudas respecto de la conexión entre una película y otra. Ya desde lo nominal, la trilogía tiene una continuidad temática que arranca con los opuestos diametrales de lo unbrekable -o irrompible, la traducción literal de El Protegido– y lo split– que en su traducción más fiel sería una grieta. Glass, como cristal, sería la manifestación última de esa fragmentación para dar pie a una espectacular ruptura, lo que nos da pauta de cual es el contenido con el que podemos encontrarnos.

Es más, de acuerdo a la sinopsis oficial de la película ambos mundos estarán mucho más relacionados de lo que creíamos inicialmente. “Tras la conclusión de Split, Glass nos presentará a Dunn persiguiendo a la figura sobrehumana de Crumb, La Bestia, en una serie de encuentros que escalan. En tanto, la oscura presencia de Price surge como el orquestador que mantiene los secretos que son importantes para ambos hombres“, explica. La aparición de Mr Glass como mano invisible que tirará de los hilos en Cristal seguramente tendrá que ver con la psicosis esquizoide de Kevin. Su indudable protagonismo, sumado a su convicción de probar la condición humana a través de las historietas y sus metáforas bien puede tener que ver con un posible enfrentamiento entre David Dunn y su verdado archinémesis, la Horda de Crumb.

Dunn y Crumb -además de tener dos nombres aliterativos que son clásicos a la mitología de los cómics- son diametralmente opuestos como bien deben ser héroe y villano, al punto desde el que lo sus superpoderes son completamente contrarios. Kevin, por un lado, emana sus podres de la fractura mental de sus 24 personalidades y es esa ruptura la que le da la capacidad para convertirse en esa horda. David, por el otro, es… Bueno, irrompible y ya. Sus superidentidades son antagónicas al punto en que podemos simplificarlas en las antípodas de mente rota vs. físico que no puede romperse.

Lo curioso es que el origen de la capacidad sobrehumana de ambas entidades obedece a las reglas arquetípicas del relato donde el trauma que crea o vuelve consciente la mutación está absolutamente espejado. Willis tiene su origin story como el único sobreviviente del terrorismo de Price: el accidente de tren se llevó las vidas de todos los pasajeros menos la suya. El más terrible accidente que podría haber roto el cuerpo de Dunn es la muestra más certera de su superfuerza. En la misma tónica, Crumb encuentra el nacimiento de su disociación de identidad en el abandono de su padre, que dejó a Kevin y a su madre en un tren.

Esta serie de paralelismos nos hace creer que el trauma podría ser unívoco y que el mismo accidente de tren que por el que Dunn accedió a su superpoder haya sido el mismo que le haya roto la mente a Crumb, el origen definitivo de sus capaciades mutantes. El hecho de que hasta lo veamos dejando flores de manera simbólica en la estación de tren en Split nos da la pauta de que ese bien podría ser el caso. De hecho, el trauma de uno y otro está tan espejado que, literalmente, se conecta en la ruptura de los vidrios de cada película.

Es más: tendría perfecto sentido que fuera Mr. Glass ese hacedor de héroe y villano en simultáneo para ver puesta a prueba su visión maniquea de bien contra el mal en acción. Incluso, cerraría perfectamente en un punto arquetípico: Elijah Price tiene una mente perfecta en un cuerpo roto y Kevin Crumb tiene una mente rota en un cuerpo hiperpoderoso. Pensar que Glass haya creado en un mismo y espectacular acto a antagonista y superhombre cuadraría con la exploración de la cualidad humana que encausa Shyamalan.

Otra de las teorías que podemos conjeturar es que Dunn, incluso, sea ese mismo padre ausente. Y ahí nos volvemos todos locos. Amén de la correspondencia cronológica, Unbreakable nos presenta al matrimonio en crisis de la familia Dunn e, incluso, podemos ver al propio David no sólo coqueteando con otras mujeres y quitándose su anillo de casado, sino también directamente eludiendo la pregunta de su esposa de si estaba con alguien más e incluso amenazado con mudarse a Nueva York de la Filadelfia del hogar familiar. ¿Y dónde ha crecido Kevin? Pues, en New York. El abandono del padre cobra nuevo sentido, y hasta genéticamente resuena que ambos tengan poderes. En ese sentido, el trauma infantil podría dotar de fuerza extra a sus facilidades, incluso convirtiendo a la personalidad de La Bestia en la más poderosa de todas.

¿Kevin y su Madre? Fuente: YouTube.

La alternativa menos telenovelera sería que el niño que podemos ver en El Protegido siendo abusado por su madre –y que Dunn se plantea salvar- sea el propio Kevin. Si lo estiramos un poco, también cuadraría que conectaran vía el secuestro que vemos tanto en Unbreakable como en Split. El rapto que inicia los eventos de Fragmentado nos evoca fuertemente a los del El Protegido. Después de todo, fue Dunn quien liberó a un grupo de niños que habían sido secuestrados por un conserje. Teniendo en cuenta de que Dunn daba especial importancia al campo de la infancia y la adolescencia y el prontuario de Crumb con los secuestros, podríamos conjeturar que Kevin era uno de ellos o, incluso, que Glass podría tener un secuestro como patada inicial.

Dunn como Crumb lograron superar sus limitaciones humanas, convirtiéndose en superhombres ciertamente teje un relato de profunda intensidad. Más allá de la disolución de la identidad o de la superación del ego, la trilogía irrompible de Shyamalan conecta de maneras mucho, muchísimo más profundas de las que podíamos adivinar. Y esperamos que al directorno se le venga la noche y pueda cerrar el universo simbólico con todos sus moños en la próxima Glass.