09 AM | 06 Ene

Cate Blanchett será presidenta del jurado en Cannes 2018

Cate Blanchett será quien ocupe el máximo cargo del Festival de Cannes este año, lugar que le perteneció al director Pedro Almodóvar en 2017 y que le otorgó a The Square: La falsa del arte, la Palme d’or.

El día de hoy, en un comunicado del sitio oficial del evento, se dio a conocer que la actriz australiana presidirá el jurado responsable de entregar los reconocimientos a lo más destacado del cine de este año. Al respecto, la actriz declaró sentirse “honrada por el privilegio y la responsabilidad” que significa este papel. “El festival juega un rol muy importante en unir al mundo para celebrar las historias; ese extraño pero vital esfuerzo que todas las personas comparten, entienden y desean”.



El Festival de Cannes se llevará a cabo del martes 8 de mayo al sábado 19 de mayo, fechas que contrastan con el calendario de otros años. Pierre Lescure, quien es el presidente del evento, y Thierry Frémaux, el delegado general, mencionaron que están “encantados” con la presencia de Blanchett en el certamen, a quien calificaron como “una actriz única cuyo talento y convicciones enriquecen tanto la pantalla como el escenario”. “Las conversaciones que mantuvimos este otoño nos indican que ella será una presidenta comprometida, una mujer apasionada y una espectadora con un corazón muy grande”, finalizaron.

Cabe destacar que en 71 ediciones, Blanchett será la duodécima mujer en desempeñarse como presidente del jurado de Festival de Cannes, uniéndose a una lista conformada por Jane Campion, Isabelle Huppert, Liv Ullman, Isabelle Adjani y Jeanne Moreau, entre otras.

Blanchett continúa cosechando éxitos después de ganar el Oscar a Mejor actriz en 2014 por su papel en la cinta de Woody Allen, Blue Jasmine. Además de haber sido nominada por la película Carol de Todd Haynes en 2015, Cate Blanchett se unió a las filas de Marvel en 2017 cuando interpretó a la malvada Hela en Thor: Ragnarok. Asimismo, este año, tendremos la oportunidad de ver a la actriz en Ocean’s 8: Las estafadoras de Gary Ross, en la adaptación Where’d You Go Bernadette dirigida por Richard Linklater y en la película The House with a Clock in its Walls de Eli Roth.

05 PM | 25 Nov

Iñárritu: ‘El cine no consigue el impacto emocional de la realidad virtual’

Días después de recibir el Oscar especial por la instalación ‘Carne y arena’, el cineasta mexicano charla sobre las reacciones que ha provocado la obra desde su presentación en Cannes.

Días después de recibir el Oscar especial por la instalación Carne y arena, el mexicano Alejandro González Iñárritu charla sobre las reacciones que ha provocado la obra desde su presentación en Cannes y asegura que “el cine no consigue el impacto emocional de la realidad virtual”.



Me ha sorprendido la unanimidad de su impacto emocional. Ninguna película podría haber provocado una respuesta así”, afirmó el de Ciudad de México, sentado en una sala del Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA), donde la instalación “Carne y arena” agota cada día las entradas.

Una película la observas, la ves… pero esto lo experimentas. El impacto que deja en la gente trasciende la experiencia bidimensional o pasiva del cine. Eso tiene que ver más con la verdad que encierra la pieza que con otras virtudes. Hay una verdad innegable, y es la realidad de esas personas”, declaró.

El cineasta se refiere al drama de los inmigrantes que refleja su obra, basada en experiencias reales y la cual permite al espectador adentrarse en el desierto de Sonora y acompañar a un grupo de personas, lideradas por un “coyote”, un traficante de persona, que tratan de entrar ilegalmente en Estados Unidos.

No estamos acostumbrados a que la realidad nos emocione y nos afecte. Las ideologías nos han secuestrado los cerebros, nos inducen a interpretar las cosas y no verlas como son. Ya nadie está presente en la realidad. No estamos sensibilizados”, reflexionó el realizador de 54 años.

“Por eso”, agregó, “tristemente me pareció que, para hablar de la realidad, debíamos recurrir a la realidad virtual”.

Iñárritu fue muy crítico con las ideologías en su discurso de agradecimiento al recoger el Óscar y lo volvió a ser en su charla con Efe.

Si la gente y los políticos pudieran ver la realidad de estas personas, verían que su situación no tiene nada que ver con ser de derechas o de izquierdas. No nos ponemos en la piel del otro. No escuchamos ni entendemos a estas personas. Falta humanidad, misericordia y empatía”, apuntó.

En su opinión, las “ideologías ciegas son capaces de sesgar la realidad, aunque sean falacias”.

Los polos se derriten, la temperatura global sube y hay gente que dice que no está pasando. Así de grave es. ¡Si hasta hay congresos de gente que piensa que la Tierra es plana!”, añadió con sorna.

Para poner en contexto la valía del galardón a Carne y arena, la obra creada por Iñárritu y su socio, el director de fotografía Emmanuel El chivo Lubezki, hay que recordar que la Academia de Hollywood ha entregado el Oscar especial únicamente en 17 ocasiones desde 1972, habiendo reconocido en el pasado avances tecnológicos en materia de efectos visuales, de sonido y de animación.

La última vez se extendió en 1996 a John Lasseter, el ahora denostado jefe creativo de Pixar y Walt Disney Animation Studios, por la creación de Toy Story.

La fijación de Iñárritu por el drama de los inmigrantes nació en 2005, mientras preparaba el rodaje de Babel. Allí, en su proceso de investigación, conoció de primera mano historias conmovedoras que le provocaron una gran inquietud.

No fue hasta hace cinco años que comenzó a contemplar la idea de traducir ese interés en una obra concreta, aunque sabía que la tecnología que requería aún no estaba en el punto idóneo.

Tras The Revenant, quiso tomarse un tiempo alejado del cine para explorar nuevas formas de expresión y alistó a Lubezki para el proyecto.

Juntos han creado una obra que, según la Academia de Hollywood, “ha abierto nuevas puertas a la percepción cinematográfica” y que “nos conecta visceralmente a las realidades políticas y sociales candentes de la frontera entre Estados Unidos y México”.

Iñárritu, en el pasado, ha dejado bien clara su postura contra el presidente de EU, Donald Trump, a quien ha acusado de “aterradores brotes sociópatas y fascistas”.

Pero tiene claro que México también debe actuar en el drama migratorio.

México tiene que reconocer que ha fallado a millones de personas que han huido del país por razones muy profundas, no solo en busca de un dólar. Gente sin oportunidades de trabajo, sin seguridad, amenazadas por una miseria brutal, por la injusticia, la impunidad y la corrupción”, declaró.

A toda esa gente “hay que darles dignidad y abrirles las puertas de nuevo”.

Mientras eso llega, Iñárritu seguirá ligado al cine y a la realidad virtual, pero siempre “subordinado a la emoción humana”.

Me interesa estar al servicio de la catarsis. Me interesa la honestidad emocional”, finalizó.

Carne y arena se puede experimentar actualmente en la Fundación Prada de Milán y en el museo Tlatelolco de Ciudad de México, además del LACMA de Los Ángeles, California.